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Compartimentación pasiva y puertas cortafuegos con marco normativo verificado

Te conectamos con empresas instaladoras de PCI verificadas, inscritas en el RECI de su comunidad autónoma, especializadas en sectorización, puertas cortafuegos y sellados de paso con resistencia al fuego certificada.

Qué te llevas con este servicio

Cumplimiento normativo trazable

Las empresas instaladoras verificadas dimensionan la compartimentación según la clasificación de resistencia al fuego exigida por la normativa vigente para tu tipo de establecimiento. Cada elemento —puerta cortafuegos, sellado de paso, barrera cortafuegos— se instala con marcado CE, declaración de prestaciones y certificado de instalación firmado.

Sectorización que protege la continuidad operativa

Una compartimentación pasiva correcta confina el incendio en el sector de origen y preserva las vías de evacuación. Eso reduce el daño potencial sobre equipos, stock y estructura portante, y facilita la renovación de la póliza de seguros con condiciones más favorables.

Documentación lista para inspección y aseguradora

La empresa instaladora entrega el certificado de instalación, los ensayos de clasificación de resistencia al fuego de cada elemento y la documentación técnica que el titular necesita para la inspección del organismo de control autorizado y para acreditar el cumplimiento ante su compañía de seguros.

Cómo lo hacemos

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    Recibimos tu solicitud

    Nos indicas el tipo de establecimiento, la superficie, el uso y el motivo de la consulta: obra nueva, reforma, ampliación, subsanación de deficiencias tras inspección o revisión del estado de la compartimentación existente.

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    Trasladamos a empresas instaladoras verificadas

    Centralizamos tu solicitud y la trasladamos a empresas instaladoras de PCI inscritas en el RECI de tu comunidad autónoma, con experiencia acreditada en compartimentación pasiva y puertas cortafuegos para tu sector industrial.

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    Recibes propuesta técnica con alcance detallado

    La empresa instaladora visita la instalación, evalúa la sectorización necesaria y te presenta una propuesta con el inventario de elementos, la clasificación de resistencia al fuego requerida y el presupuesto cerrado. El plazo concreto lo confirma la empresa seleccionada.

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    Te acompañamos hasta la firma del proyecto

    Coordinamos la fase previa de propuesta técnica para que puedas comparar alcance, plazo y precio entre las empresas que responden. Sin coste ni compromiso por solicitar.

La compartimentación pasiva es la primera línea de defensa estructural de un establecimiento industrial frente al incendio: confina el fuego en el sector de origen, protege las vías de evacuación y preserva la estabilidad de la estructura portante durante el tiempo que exige la normativa. Puertas cortafuegos, sellados de paso, pintura intumescente y barreras cortafuegos trabajan sin intervención humana ni suministro de energía, lo que las convierte en elementos críticos cuyo fallo solo se detecta cuando ya es tarde.

Pyralis centraliza tu solicitud y la traslada a empresas instaladoras de protección contra incendios verificadas, inscritas en el RECI de su comunidad autónoma, con experiencia acreditada en compartimentación pasiva para establecimientos industriales, logísticos y terciarios en todo el territorio nacional. Sin coste ni compromiso por solicitar propuesta.

Puerta cortafuegos y escalera de evacuación en zona de almacén logístico con compartimentación de incendios

Sectorización de incendio EI 60, EI 90 y EI 120 según uso y carga de fuego

La sectorización divide el establecimiento en compartimentos cortafuegos independientes que limitan la propagación del incendio durante un tiempo mínimo reglamentario. Los elementos de compartimentación (muros, forjados, cubiertas) se clasifican por su resistencia al fuego según la norma UNE-EN 13501-2 con dos parámetros:

  • E (estanqueidad a llama y humo caliente): el elemento no deja pasar llama ni gases inflamables al lado no expuesto.
  • I (aislamiento térmico): la temperatura en la cara no expuesta no supera el límite reglamentario (180 ºC sobre temperatura inicial).

La clasificación EI va seguida del tiempo en minutos: EI 60, EI 90, EI 120 o EI 180. El RSCIEI fija la resistencia exigible según el nivel de riesgo intrínseco del sector (bajo, medio o alto), la altura del edificio y la superficie del sector; el CTE DB-SI hace lo propio en edificación. La empresa instaladora del RECI documenta cada elemento con la declaración de prestaciones (DoP) del fabricante y el marcado CE del producto utilizado.

Puertas cortafuegos EI 60, EI 90 y EI 120 con cierrapuertas y barra antipánico

Las puertas cortafuegos son los elementos móviles más característicos de la compartimentación pasiva. Cierran un hueco en un muro sectorizado garantizando la misma resistencia al fuego del muro. La gama habitual:

  • Hojas batientes de una o dos hojas: las más extendidas, en uso en transiciones entre sectores, salas de riesgo especial y escaleras protegidas.
  • Hojas correderas y motorizadas: para huecos grandes en almacenes y zonas de producción donde una puerta batiente sería inoperativa por dimensiones o por flujo de circulación.
  • Puertas pivotantes: aplicación arquitectónica en uso terciario.
  • Trampillas y registros cortafuegos: huecos pequeños para acceso a galerías, cuartos técnicos y patinillos.

Cada puerta incorpora cierrapuertas conforme a UNE-EN 1154 con cierre garantizado por gravedad o por muelle, barra antipánico cuando es vía de evacuación, juntas intumescentes que expanden con el calor sellando el perímetro y herrajes con marcado CE específico para puertas cortafuegos. Si la puerta debe permanecer abierta en uso normal, lleva electroimanes de retención conectados al sistema de detección de incendios para liberar el cierre automáticamente al confirmar alarma.

Sellados cortafuegos en pasos de instalaciones: cables, tuberías y conductos

Los pasos de instalaciones a través de muros sectorizados son el punto débil habitual de la compartimentación pasiva. Cables eléctricos, tuberías metálicas y plásticas, conductos de ventilación y bandejas atraviesan tabiques cortafuegos y, sin un sellado adecuado, propagan llama, gases calientes y humo al sector vecino aunque el muro tenga resistencia EI 120.

Los sistemas de sellado cortafuegos disponibles incluyen:

  • Morteros refractarios para huecos grandes con paso de bandejas y tuberías.
  • Almohadillas, masillas y espumas intumescentes que reaccionan al calor expandiendo y rellenando el hueco.
  • Pasamuros para tuberías plásticas (collares intumescentes) que comprimen y sellan el plástico cuando se ablanda por temperatura.
  • Mantas intumescentes para conductos de ventilación cuando no es viable instalar compuerta cortafuegos.

Cada sistema de sellado debe estar ensayado conforme a UNE-EN 1366-3, llevar marcado CE y aplicarse según las instrucciones del fabricante; el técnico responsable de la instaladora deja registro fotográfico y de etiquetas del producto utilizado en cada paso para trazabilidad.

Pintura intumescente sobre estructura metálica R 30, R 60, R 90 y R 120

Las estructuras metálicas (perfiles de acero laminado, vigas, pilares) pierden capacidad portante a partir de 500 ºC, mucho antes de lo que dura un incendio convencional. La normativa exige que la estructura mantenga su función portante durante un tiempo mínimo: R 30, R 60, R 90 o R 120 según el uso y el sector.

La protección con pintura intumescente es la solución más habitual:

  • Se aplica directamente sobre el perfil metálico previamente imprimado.
  • En caso de incendio, la pintura expande hasta multiplicar su espesor por 50 o 100, formando una capa carbonosa aislante que ralentiza el calentamiento del acero.
  • El espesor de capa seca se calcula por el aplicador según la factor de forma del perfil (relación masa/sección) y la resistencia exigida.
  • La aplicación queda documentada con registros de espesor (mediciones con peine o medidor electrónico), partes diarios y certificado del aplicador.

Alternativas a la pintura intumescente son los morteros proyectados (mayor espesor, menor coste por m², acabado rugoso) y las placas calcio-silicato o yeso técnico (acabado limpio, ideal para zonas vistas).

Compuertas cortafuegos motorizadas en conductos de ventilación

Cuando un conducto de ventilación o climatización atraviesa un muro sectorizado, el sellado del hueco no basta: el aire del incendio entra al conducto y lo propaga por toda la red. La solución es la compuerta cortafuegos:

  • Compuerta fija con fusible: cierre mecánico por fusión de un fusible térmico calibrado (típicamente 72 ºC).
  • Compuerta motorizada con detector: cierre por servomotor disparado por la central de detección, con confirmación de posición y monitorización en la central.
  • Compuerta de regulación de humo: combinación de extracción mecánica y compuerta para sistemas de control de humos (SCTEH).

Cada compuerta debe ensayarse conforme a UNE-EN 1366-2 con la misma clasificación EI que el muro que atraviesa y llevar marcado CE. Su mantenimiento posterior es responsabilidad de la mantenedora del RECI: prueba funcional anual y revisión del fusible o motor.

Marcado CE, declaración de prestaciones y certificado de instalación

La normativa europea exige marcado CE en los productos cortafuegos a través del Reglamento de Productos de Construcción (UE 305/2011). Cada producto (puerta, sellado, pintura, compuerta) debe ir acompañado de:

  • Etiqueta de marcado CE con la clasificación EI o R del producto.
  • Declaración de prestaciones (DoP) del fabricante, válida para la referencia y el lote suministrados.
  • Manual de instalación que la instaladora debe respetar punto por punto; cualquier desviación invalida la clasificación.

La empresa instaladora del RECI elabora al finalizar la obra un certificado de instalación firmado por técnico competente, con identificación del titular y del edificio, listado de elementos instalados con sus referencias y resistencias, ubicación de cada uno y declaraciones de prestaciones adjuntas. El certificado es la documentación que el titular conserva y presenta ante la OCA en la inspección periódica, ante la aseguradora y ante la administración competente.

Posteriormente, el mantenimiento de la compartimentación pasiva (revisión anual de puertas cortafuegos, sellados, intumescente y compuertas) lo ejecuta una empresa mantenedora del RECI Tipo II conforme al apéndice 2 del RIPCI.

Preguntas frecuentes

¿Qué elementos incluye la compartimentación pasiva?

La compartimentación pasiva agrupa todos los elementos constructivos que mantienen la integridad de los sectores de incendio sin intervención activa: puertas cortafuegos con clasificación EI (EI 60, EI 90, EI 120 según exigencia), sellados de paso de instalaciones (cables, tuberías, conductos de ventilación), barreras cortafuegos, morteros y masillas intumescentes, pintura intumescente en estructura metálica y compuertas cortafuegos en conductos de climatización. La empresa instaladora determina el nivel de resistencia al fuego exigido en función del tipo de establecimiento y de la normativa que le aplica.

¿Cuándo es obligatorio instalar puertas cortafuegos?

La normativa de protección contra incendios exige puertas cortafuegos en los pasos entre sectores de incendio y en las vías de evacuación cuando la sectorización del establecimiento así lo requiere. El nivel de resistencia al fuego depende del uso del edificio, de la carga de fuego y de la configuración del establecimiento industrial. Un técnico competente determina las exigencias concretas en el proyecto técnico de protección contra incendios.

¿Qué documentación se obtiene tras la instalación?

La empresa instaladora autorizada, inscrita en el RECI, emite el certificado de instalación. Cada puerta cortafuegos y cada sellado de paso se entregan con su declaración de prestaciones y el marcado CE conforme a la norma de ensayo aplicable. Esta documentación es la que el titular presenta ante el organismo de control autorizado en las inspecciones periódicas y ante la compañía de seguros para acreditar el cumplimiento.

¿Quién puede instalar puertas cortafuegos en un establecimiento industrial?

Una empresa instaladora autorizada de protección contra incendios, inscrita como Tipo I en el RECI de su comunidad autónoma, con personal cualificado y seguro de responsabilidad civil vigente. Pyralis traslada tu solicitud a empresas con estas credenciales verificadas, especializadas en compartimentación pasiva para tu sector.

¿Cada cuánto tiempo se revisa la compartimentación pasiva?

El mantenimiento de los elementos de compartimentación pasiva —estado de puertas cortafuegos, integridad de sellados, funcionamiento de mecanismos de cierre automático— forma parte del programa de mantenimiento reglamentario. La periodicidad depende del tipo de elemento y del reglamento que aplica al establecimiento. La empresa mantenedora autorizada ejecuta las revisiones y emite el acta de mantenimiento correspondiente.

¿Cuánto cuesta instalar compartimentación pasiva?

El precio depende del número y tipo de elementos (puertas cortafuegos, sellados, pintura intumescente), del nivel de resistencia al fuego exigido, de la superficie afectada y de las condiciones de la obra. La empresa instaladora confirma el presupuesto tras visitar la instalación y conocer el alcance. Solicitar propuesta a través de Pyralis no tiene coste ni compromiso.

¿La compartimentación pasiva afecta a la póliza de seguros?

La compañía de seguros puede condicionar la cobertura o las primas a que el establecimiento acredite una sectorización conforme a la normativa vigente, con documentación de instalación y mantenimiento al día. Cada póliza fija sus propias cláusulas: la empresa debe revisar las suyas y confirmar qué documentación exige su aseguradora.

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Centralizamos tu solicitud y la trasladamos a empresas instaladoras de PCI verificadas que evalúan tu sectorización y te presentan propuesta con alcance y presupuesto cerrado.

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